EPIFANIA: La manifestación de Jesus, Hijo de Dios, a los gentiles…

La fiesta de la Epifanía es, de manera particular, la fiesta de la cristiandad que proviene del mundo pagano…Es nuestra fiesta.

Los magos de Oriente reconocen en la estrella un signo: el del nacimiento de un Rey Mesías. Reconocen y creen…Pero encuentran el camino con la indicación de la Escritura.

A la milagrosa llamada por medio de la estrella sigue la llamada a la fe en la promesa de Dios contenida en las Escrituras…De otra manera no hubieran reconocido y adorado en el Niño de Belén al Rey…La manifestación de la divinidad de Jesucristo suscita una llamada a la fe en el Niño pobre que yace en el pesebre…

Epifanía es la fiesta de la luz que ilumina al mundo…Así la anuncia el profeta “sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti: y acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora…tu corazón se ensanchará” (Is.60, 2-3,5)…

Pues sí…se ensancha el corazón ante un niño que yace en un pesebre y a la vez está en el centro de la historia del mundo… Este es el misterio de la redención del mundo, todo el pasado y el futuro está aquí encerrado. La misericordia infinita del Dios todopoderoso viene a nosotros, se abaja hasta nosotros en la figura de un niño, de su Hijo…

¿Cómo queremos encontrar a este Niño?

¿Nuestras manos se han vuelto demasiado duras y soberbias para que se puedan juntar en adoración ante este Niño?

¿Nuestra mente está demasiado ocupada en elevados pensamientos para que se incline humildemente ante el milagro de este Niño?…

¿Somos capaces de olvidarnos de nuestras prioridades y nuestras obras para ponernos en adoración con los pastores y los Magos?..

Nuestro viejo mundo es demasiado prudente, seguro de sí para ponerse así ante un Dios hecho Niño, un Dios niño sobre cuyas espaldas descansa la soberanía del universo…

Sin embargo sabemos que estas espaldas cargarán con una cruz fabricada con toda la miseria de nuestro “mundo”…y que la gloria y la soberanía  de este Niño consistirá en no caer bajo su peso, para dar en ella la vida porque quiere, porque ama a nuestro mundo, ama a cada persona…La soberanía de este Niño consiste en llevar pacientemente sobre sus espaldas a los hombres y su pecado…Y ese llevar la cruz comienza en el pesebre, empieza allí donde el Verbo eterno de Dios ha tomado carne humana y la ha llevado…En la humilde condición y en la debilidad comienza la soberanía del Niño sobre todo el mundo…  (Cf. D.Bonhoeffer)

Arrodíllate ante este pobre belén, ante este Niño arropado por padres pobres y repite con la fe del profeta “Dios poderoso, Príncipe de la paz”..

Humildad, pobreza, pequeñez, obediencia, sencillez… …Este es el camino para tomar en serio la Navidad…Este camino cruzaron los sabios de Oriente ricos de la sabiduría de Dios madurada en un corazón pobre y sencillo…

Este es nuestro camino para que…cada día sea Navidad

 

FELIZ AÑO CON… MARIA LA MADRE DE DIOS

AVE MARIA

María, la Madre de Dios estrena el año con nosotros…Ella nos bendice con aquella bendición que la liturgia nos recuerda cada año y que tantas veces pronunciaría sobre Jesús, niño, adolescente, joven, adulto..
“El Señor te bendiga y te guarde. El Señor ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz”.
María nos bendice en nombre de Dios…Más bien nos asegura la bendición de Dios…
“Dios te bendice”…Dios dice bien de ti, porque eres alguien muy amado por El, eres la imagen de Su Hijo
“Dios te guarda”… El está a tu lado siempre. Está donde tú estás y su presencia es protección
“Dios ilumina su rostro sobre ti”…Dios ha enviado a Su Hijo al mundo…El es la luz y con su luz refleja en tu vida el rostro de Dios
“Dios te concede su favor” Tu gracia te acompaña todos los días de tu vida
“Dios se fija en ti”…Tú no eres cualquier cosa para El… El se ha fijado en ti desde siempre para poder contar contigo
“Dios te concede la paz” y te la concede entregándote a Su Hijo que es la PAZ…
JESÚS ES NUESTRA PAZ (Ef.2,14)