ESCUCHALE!

“Seis días más tarde llamó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña elevada.  Delante de ellos se transfiguró: su rostro resplandeció como el sol, sus vestidos se volvieron blancos como la luz.  Se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

 transfiguracion (1)Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús:
—Señor, ¡qué bien se está aquí! Si te parece, armaré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa les hizo sombra y de la nube salió una voz que decía:  —Éste es mi Hijo querido,
mi predilecto. Escuchadle.
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces temblando de miedo.  Jesús se acercó, los tocó y les dijo:
— ¡Levantaos, no temáis!
Alzando la vista, no vieron más que a Jesús solo.
Mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó:
—No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que este Hombre resucite de la muerte. (Mt 17,1-10)

JESÚS ¿QUÉ ME QUIERES DECIR HOY CON TU PALABRA?

Jesús, me invitas a subir a la montaña contigo… Tus tres discípulos se mantienen a una cierta distancia… Quizás vayan por su cuenta… o quieren mirarte a lo lejos

Yo te sigo pero no sé bien adonde me quieres llevar… Seguro a compartir tu momento de oración… Voy contenta…  Siempre me trasmites paz cuando me envuelves en la atmosfera que te rodea, sumergido casi en una PRESENCIA que te traslada a otros espacios…En esos momentos, cuando te veo rezar, sé que todo, absolutamente todo, el mundo, la humanidad y yo misma estamos en tu corazón y tú en el corazón del Padre…

Pero hoy me preparas algo distinto… De pronto una luz te envuelve… y te conviertes en lo que realmente eres: la  pura BELLEZA… LA BELLEZA en si misma… quien podría describirte?…  Sólo puedo asombrarme… una BELLEZA amasada de PAZ, AMOR, VERDAD, BONDAD, MISERICORDIA, TERNURA…

“ES MI HIJO, EL AMADO, ESCUCHALE”… Esta voz me sobre coge… y me despierta… me sitúa ante mis resistencias… Es como si esa voz se repitiera constantemente en un eco… ”ESCUCHALE… Escúchale SIEMPRE, no solo ahora que se te muestra en su gloria, en su luminosa belleza… escúchale cuando lo encuentras en tus cruces cotidianas, en la cruz de tus hermanos, en la humanidad, en ese cosmos amenazado precisamente en su belleza genuina, la que salió plasmada por mis manos…”

Jesús, tu Padre me invita a escucharte…

a escuchar tu voz que se carga de bondad aun cuando nos pides algo costoso…a escuchar tu mensaje en su totalidad…un mensaje que me asusta a veces:”quien quiere venir en pos de mi, que tome su cruz y me siga”… 

En el fondo tú me pides que sepa descubrir tu belleza aún en la fealdad de mi pecado, en la oscuridad de mis mezquindades…porque realmente tú las rescatas, redimes, transformas…

Tú me enseñas, especialmente en este tiempo que vivimos en la Iglesia recordando tu camino hacia la cruz y la resurrección, a agarrar mi cruz sabiendo que tú la compartes conmigo, que has recorrido MI CAMINO DE CRUZ cuando has vivido el tuyo, porque en el tuyo llevabas el mío…

Y esto no es un juego de palabras…Es una realidad de amor…Porque tú, Jesús, cargas mi cruz, la cruz de la humanidad, porque NOS AMAS