Bautismo de Jesús

bautismo_de_jesus_-ig_nuestra_sra_angeles_3_izq_frf3_2

Éste mi hijo, el amado, el predilecto

Acabamos de celebrar la fiesta de la epifanía, la fiesta de la manifestación del Verbo de Dios hecho carne, a todos los pueblos de la tierra, cuando la liturgia nos invita a celebrar y hacer memoria de la manifestación de Jesús como el hijo de Dios, en su bautismo.

Es el Padre que hace oír su voz” “Este es mi hijo amado, en el que me complazco” (Mt 3,17) mientras se abren los cielos y el Espíritu baja sobre Jesús que ha querido unirse a los hombres para recibir el Bautismo de Juan, revelando una vez más su deseo de ser uno de tantos, en la humildad de la carne…Así da testimonio de su amor al Padre y a los que había venido a salvar…

Junto a la proclamación del Padre se da la presencia del Espíritu… Es la unción de Jesús como Mesías…

Este Bautismo encierra también una significación profética. Anuncia otro bautismo, el de la muerte en cruz, que consigue de manera definitiva nuestra redención; y predice la venida del Espíritu Santo en pentecostés y el bautismo de todos los creyentes.

En la fiesta de hoy se nos recuerda que nuestra adopción se hizo realidad en el día de nuestro bautismo. La liturgia recuerda este don de Dios y nos hace rememorar nuestra obligación de vivir como hijos de Dios.

Me pregunto:¿soy consciente de lo que significa la gracia bautismal para mí?. Porque si lo fuera mi vida sería distinta y, no solo a nivel de comportamiento, sino a nivel de energía vital, afectiva… No sé si tendría cabida en ella la frustración, el desánimo, la desesperanza…

En el Bautismo recibo al Verbo dentro de mí. No sólo llevo en mi la huella del Verbo por la creación “en Él todo fue hecho” (Jn 1,3), sino que el Verbo hecho carne, muerto y resucitado está en mí con su vida. Él es la GRACIA y El me hace luz…

” Este es mi Hijo, el amado, el predilecto”. Estas palabras dichas a Jesús, cada cristiano puede- debe me atrevería a decir- escucharlas como dirigidas a él. Cada cristiano, yo diría potencialmente cada persona humana, de quien Jesús ha asumido la humanidad, en la suya propia, es hijo del Padre y como tal debe recorrer los mismos caminos de amor, servicio, entrega y sobre todo filiación de Jesús.

“El creyente que ha aprendido a reconocer en aquellas palabras su propia identidad, capta dentro de ellas un sabor de eternidad, algo o alguien que será así para siempre, amado eternamente. Goza, entonces, por ello, y no podría ser de otro modo, como una persona que se regocija siendo lo que es, más allá de lo que hace o de lo que le piden que haga, y también de lo que aparece exteriormente y recibe de los otros. Es feliz por encontrarse en el lugar donde el Padre-Dios quiere que esté, es decir” junto” a Él en toda circunstancia y en todo lugar (como el Hijo, cf. Jn 1,1), haciendo su voluntad con conciencia serena. Goza porque se siente hijo en cualquier caso y en todas partes, desde el principio y para siempre, y llamado a vivir como hijo del Padre-Dios.” (Cencini)

Anuncios

EPIFANIA

EPIFANIA

img_9639
….y postrándose le adoraron…

“El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”…Estos días hemos oído varias veces esta Palabra, Palabra que se hace realidad hoy y aquí en la vida de cada persona, en nuestra historia…
Cada persona lleva en su ser un fragmento del Verbo que al hacerse niño se hace “carne universal”… (Ronchi). Este fragmento de humanidad del Verbo es la luz que no deja nunca de brillar en el corazón de cada persona que hay en el mundo, en el corazón del cosmos, en el corazón de la historia humana…Es la “estrella” que guía a la humanidad en la búsqueda de Aquel que se ha encarnado, se ha hecho hombre para salvar al hombre, conduciéndolo por el camino del AMOR que salva.
El evangelio nos presenta a unos Magos que vienen de Oriente que “siguen una luz porque buscan la LUZ”… (Papa Francisco)
No es extraño que aún personas que no conocen las profecías sobre el Mesías esperen ya desde hace siglos a ALGUIEN QUE HA DE VENIR… Aquí se habla de sabios de Oriente, en Occidente, en la capital del imperio romano, el poeta Virgilio habla “ de una virgen, de un niño recién nacido que eliminará la generación de hierro y elevará por todo el mundo una generación de oro…que una larga serie de siglos vuelve a comenzar”…No nos tienen que extrañar estas ráfagas de deseos que aparecen en distintos puntos del mundo entre gente que ni sabe de profecías mesiánicas…Es precisamente la huella, en él, de “Aquel por quien todo fue hecho” y que en él acampará, haciéndose carne…La experiencia de los Magos puede ser todo un símbolo de los que buscan sin conocer porque atraídos por Dios.
«Dios, por pura gracia, nos atrae para unirnos a sí» (EG112). “Y también por parte nuestra hay un amor, un deseo: el bien siempre nos atrae, la verdad nos atrae, la vida, la felicidad, la belleza nos atrae… Jesús es el punto de encuentro de esta atracción mutua, y de este doble movimiento. Es Dios y hombre: Jesús. Dios y hombre. ¿Pero quién toma la iniciativa? ¡Siempre Dios! El amor de Dios viene siempre antes del nuestro. Él siempre toma la iniciativa. Él nos espera, Él nos invita, la iniciativa es siempre suya… La nueva estrella que apareció a los magos era el signo del nacimiento de Cristo. Si no hubiesen visto la estrella, esos hombres no se hubiesen puesto en camino. La luz nos precede, la verdad nos precede, la belleza nos precede. Dios nos precede. El profeta Isaías decía que Dios es como la flor del almendro. ¿Por qué? Porque en esa tierra el almendro es primero en florecer. Y Dios siempre precede, siempre nos busca Él primero, Él da el primer paso. Dios nos precede siempre. Su gracia nos precede; y esta gracia apareció en Jesús. Él es la epifanía. Él, Jesucristo, es la manifestación del amor de Dios. Y está siempre con nosotros.
(Papa Francisco)